Ya Espectáculos

series

“Arturito” de La Casa de Papel contó su lucha contra las drogas y el alcohol

“La vida es un partido de fútbol. En la primera parte planteas el equipo y miras qué jugadores quieres que vayan a cada lado, pero realmente la vida se juega en los siguientes 45. Para mí la vida empieza a los 45 años”.

Enrique Arce está en el mejor momento laboral de su carrera. Acaba de pisar la Argentina luego del éxito arrasador de La casa de papel, serie en la que encarna al polémico Arturito, director de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre de Madrid. Y dice que no puede creer lo que le está pasando en Buenos Aires: “Calculo que 3 de cada 10 personas me conocen. Eso es muchísimo”.

Quique, como lo llaman sus amigos, tiene 45 años, una carrera de Derecho sin terminar y una llegada a la actuación casi por casualidad: a los 19 acompañó a una novia a un casting y él, que nunca había estudiado artes dramáticas, quedó seleccionado. Ella no.

Arce, en el pasillo del Hotel Boca, con la temática azul y oro presente. (Néstor García)

Sin embargo, según sus propias palabras, siente que su vida está empezando recién ahora. Tan fuerte, con tanto impacto.

“Recuerdo un día: 14 de abril de 2004. Una especie de epifanía tuve en Los Ángeles. Una noche muy loca, de mucho… (se ríe) ¿Por qué no decirlo, no? Una mezcla de sustancia muy extrañas. Tuve la sensación como de verme desde fuera, una disociación muy grande de mi cuerpo y consciencia, con un sentimiento de pena muy grande hacia mi vida. Ese fue el toque de atención. Dije: ´Si sigo así me muero´”, reveló en una entrevista con el diario Clarín.

Cuando se le preguntó que tipo de droga había consumido, Arce trató de hacer memoria y respondió: “Creo que a lo mejor pudo ser ketamina, porque te disocia. Una parte mía limpia y de buena onda vio a una cosa moribunda y fea. Dije: “¿Quién quieres ser? ¿Quieres volver a ese sillón o salir de ahí?”. Estuve 72 horas sentado en el sofá sin moverme. Era algo muy fuerte lo que tomamos con un amigo como si fuera otra cosa. Entonces se produjo una cosa muy bestial: no podíamos hablar, no podíamos comer. Era estar atrapado en el cuerpo. Podríamos habernos quedado ahí”.

Resultado de imagen para arturito la casa de papel

“Lo mío no era para rehabilitación, pero algo no estaba en su sitio. Empecé a leer mucho sobre autoayuda. Busqué cuál era mi vacío, y poco a poco lo fui llenando. Igual es un trabajo que no acabas nunca. Creo que los retos que tenemos en la vida, triunfar, ganar dinero y tener una familia, todo es subsidiario a crecer como persona”, relata.

“Arturito” encontró escape en de ese infierno en lo espiritual: “Un día entré en una iglesia en Londres. Llevaba 20 años sin entrar. Estaba abatido completamente, me acaban de pegar una paliza (discutió de su fútbol con un inglés) y me acababan de robar días antes. Tenía la cara completamente desfigurada. Estaba en Londres atrapado, no quería volver a España porque era muy conocido y no quería que me vieran así. Me metí en una iglesia y dije: “Llevo 20 años sin venir por aquí, demuéstrame que merece la pena que siga volviendo. Te lo pido. Dame algo, no puedo más. ¡No me puede ir tan mal”. A partir de ese día mi vida cambió“, confiesa.

“Uso hierbas medicinales, como ayahuasca o el sapo. Pero sobre todo mucha lectura: he leído más de, fácil, 300 libros en el área de mejoramiento espiritual. Dios me ha demostrado que existe. En el momento en el que bajé los brazos y dije “no puedo solo, estoy equivocado, no soy el que más sé, no soy el más guapo, no soy el mejor actor, no puedo dejar estos demonios detrás, ayúdame”… soy creyente ahora, no lo fui durante muchos años“, dijo.

Dejar un Comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más leído

To Top